En esta entrada quiero contar el proceso de trasplante de tomate que habíamos sembrado en una maceta pequeña que no parecía ser una buena opción para las plantas en el futuro así que lo moví a un espacio más visible y más adecuado para su crecimiento. Al mismo tiempo, también estaba trabajando con un ajo así que registré ambos trabajos. Como siempre conté con la ayuda de mi tía que siempre sabe mucho mas que yo en estas cosas.
Para este trasplante usé una tierra abonada, especialmente preparada para mejorar el crecimiento de las plantas. Esta tierra estaba compuesta por:
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Restos de hojas secas
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Viruta
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Cáscaras de verduras
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Materia orgánica acumulada durante bastante tiempo
Cuando los plantines ya estaban lo suficientemente fuertes, procedí a transplantarlos. La idea fue pasarlos desde la maceta inicial (más chica) hacia un recipiente más profundo y visible, donde puedan seguir creciendo sin quedar amontonados.
En la foto se puede ver cómo quedaron ubicados después del transplante.
Al mismo tiempo que trabajaba con el tomate, estaba sembrando ajo. Este cultivo es más resistente, pero también necesita buena tierra y espacio para desarrollarse. Por eso aproveché que ya tenía el sustrato preparado y organicé ambos cultivos juntos. El de atrás es el tomate y el de adelante el ajo
Pienso mas adelante agregar mas en la parte de atrás y como ultimo paso ponerlo en mi espacio de cultivo como los cultivos de anteriores artículos.
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