Si han seguido mis proyectos anteriores, saben que me este proyecto me ha empezado a gustar, sobre todo ver crecer mis propios alimentos. Después de la emoción con los tomates, me embarqué en una nueva aventura aquí en casa: ¡un cultivo de lechugas ! Es una experiencia diferente, pero igual de gratificante, ver cómo estas hojas verdes empiezan a tomar forma. Tomates con Lechugas En lugar de un semillero disperso, preparé bandejas de germinación específicas con celdas individuales, pensando en cada una como un "módulo" de inicio. A diferencia de los tomates, las semillas de lechuga son muy pequeñas, así que las esparcí con cuidado, intentando no amontonarlas, y las cubrí con una fina capa de tierra. Mantener la humedad es crucial en esta etapa inicial.